—¡YOGUR! —gritó Jake, convirtiéndose en un gofre gigante.
Princesa Chicle sonrió con sus labios de chicle. ver hora de aventuras castellano
—Eso es mucho más valioso. Ahora, ¿alguien quiere un gofre? —¡YOGUR
—Entonces no la uses, tonto. Usa la cabeza. O la mía —dijo Jake, convirtiendo su cabeza en un bate de béisbol enorme. —¡YOGUR! —gritó Jake
De repente, una carta voladora hecha de corteza de árbol les golpeó en la cara. La abrieron. Era de Princesa Chicle, con letras de chicle chicloso:
—Porque si gritan, te llenan la nariz de polen mágico. Vamos, mantén la boca cerrada —susurró Finn.